
Parece que Francia ha dejado de ser un paraíso poblado por gente que cree vivir en un infierno. Parece que esta vez hay gente decidida a convertir Francia en un infierno de verdad.

Parece que Francia ha dejado de ser un paraíso poblado por gente que cree vivir en un infierno. Parece que esta vez hay gente decidida a convertir Francia en un infierno de verdad.

La primera parte de la palabra democracia hace referencia al censo electoral. El demos no es el pueblo en sentido social ni folclórico; es la comunidad política con derecho a decidir quién debe gobernarlo. En la democracia griega ni las mujeres ni los esclavos ni los idiotas estaban incluidos en esa comunidad decisoria, pero en las democracias modernas todos son bienvenidos a condición de que acrediten una misma nacionalidad. En las mejores democracias, como la danesa, un nacional puede perder su derecho a voto por vivir fuera del país. Pero en todo caso la nacionalidad es una categoría espacial, no temporal: acota a los pertenecientes por nacimiento o por voluntad reglada a un determinado lugar en el mundo, no a una determinada época de la historia. Este límite es el que pretende romper Pedro con el acelerador de partículas genealógicas conocido como ley de Nietos-Puente, una cacicada sursudanesa con nombre de árbitro de segunda que, en efecto, perseguía una ampliación arbitraria del censo en la esperanza de acarrear hasta las urnas a votantes no maleados por los seudomedios españoles. Este es el plan que acaba de frustrar el Supremo, para gran cabreo de Pedro. Y cuando Pedro se cabrea, Cándido sabe que tiene que quitarse la toga y ponerse la librea.

Nos gusta cuando la podemia habla del «espacio», ese delicado eufemismo aeronáutico que les ahorra confesar lo que son. Es como si en el fondo ellos también prefirieran un corrupto a un comunista -valga la redundancia-, y eso que la última cabeza de cartel del Espacio conserva el carné del partido y hasta redactó un prólogo cuqui del Manifiesto. Desde que a doña Yolanda le fue aplicada la entrañable autocrítica del piolet, el Espacio anda huérfano de liderazgo capaz no de tomar el cielo por asalto sino de evitar que pretenda tomarlo un camarada con menos trienios que tú en la eterna burocracia de la revolución pendiente. Mónica, Colau, Emilio Delgado, Urtasun, Maíllo, Irene y hasta Rufián han peleado por el puesto en una suerte de método Gronhölm arbitrado por cantautores.

Los griegos llamaban apoteosis al proceso de conversión de un mortal en un dios. Hércules es el caso paradigmático, como los césares en Roma. Es una operación que ese animal religioso presuntuosamente publicitado como sapiens no sabe dejar de hacer, tampoco quienes habitamos las sociedades secularizadas del siglo XXI, si bien la calidad de nuestros dioses ha empeorado bastante desde las cosmogonías de Hesíodo. La última mortal en ser ascendida al olimpo atendía por María del Carmen Abascal, madrileña de 87 años muerta en el hospital dos semanas después de ser desahuciada. Su muerte no extingue el culto sino que lo inaugura. Santa súbita, canonización laica, altares de plástico, coros de canción protesta por liturgia responsorial.

Es la mejor película que han hecho los Javis hasta ahora, pero aún pueden hacer otra mejor si el verdadero duende los visita un día. Me gustó La bola negra sin llegar al llanto, que hoy parece el metro de platino empapado con el que medimos el calado del arte. Me gustan la ambición y el clasicismo de la cinta, su aspiración decidida al acontecimiento. El ritmo narrativo nunca desfallece a pesar del metraje, la brillantez visual rara vez cae en el amaneramiento, los personajes se ponen al humilde servicio de la historia y no de la estridencia almodovariana, como les pasa otras veces.
GAZPACHO CON TABASCO
blog personal de un cierto jarroson
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
you are so cute when you are frustrated, dear
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain
“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain